Ni bien
ni mal
sólo un vacío
en medio
de un agujero negro
(hostil)
que no tiene límites
porque, como toda oscuridad,
hace que pierdas el camino
hacia a el que vas
te hace creer que llegaste al final
que ganaste
cuando el infierno
no hace más que
cegarte
enajenarte de todos tus sentidos
las palabras ya no brotan de tu boca
salen en cada suspiro de los poros de tu piel
sin una línea
perdieron al coherencia
la conciencia
se derraman como sangre
te duele
se evaporan en el aire
quedan libradas
al azar
del viento
que se las lleva
y nunca las trae de vuelta
sólo las deja incrustadas
en ese silencio
del medio
del agujero negro
martes, 21 de diciembre de 2010
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Juego de (con) palabras
Con las palabras en el medio de camino,
avanzo un paso,
retrocedo dos
tres
cuatro.
Las palabras maduran
hasta que se pudren
ya no sirven
tienen gusanos vivos
retorcidos en el triángulo que forma la A
en las dos panzas de la B,
totalmente enredados en la C.
entonces las escupo,
las grito,
las vomito.
Las palabras ya no sirven.
Están obsoletas,
prescribieron.
Lo que ves, no es lo que pienso ni lo que digo.
Son espejos de colores,
para los distraídos.
Espejos de colores,
no es lo que digo,
no es lo que percibo,
es lo que sueño,
lo que imagino.
Un sinfín de colores
indefinidos.
Las palabras
ya no tienen un nido donde encontrar un abrigo.
Están asustadas,
huyen al exilio.
. : .CaracoL. : .
Infinidad de vueltas tiene tu caparazón.
La espiral perfecta
que te marea
que te deja sin razón.
Vueltas, vueltas y vueltas
¡Puf!
de boca al piso.
La espiral perfecta te mareó.
Te hipnotizó
te encegueció.
Actúas sin que medie la razón
frente a un caparazón
que aparenta ser blando, penetrable,
pero no.
Otra es su función:
"proteger el cuerpo contra cualquier agresión.
¡Esa su única protección!".

Tan eterno y tan profundo fue el
instante de fascinación
Tan ciego que no llegaste a ver sus ojos,
(no te escondas más caracol)
único medio por el que percibe los sentidos
(no te escondas más corazón).
Estaba dentro del caparazón,
el caracol.
(no te escondas más caracol).
La espiral perfecta
que te marea
que te deja sin razón.
Vueltas, vueltas y vueltas
¡Puf!
de boca al piso.
La espiral perfecta te mareó.
Te hipnotizó
te encegueció.
Actúas sin que medie la razón
frente a un caparazón
que aparenta ser blando, penetrable,
pero no.
Otra es su función:
"proteger el cuerpo contra cualquier agresión.
¡Esa su única protección!".

Tan eterno y tan profundo fue el
instante de fascinación
Tan ciego que no llegaste a ver sus ojos,
(no te escondas más caracol)
único medio por el que percibe los sentidos
(no te escondas más corazón).
Estaba dentro del caparazón,
el caracol.
(no te escondas más caracol).
lunes, 6 de diciembre de 2010
Nada
Vuelvan letras
que
sin ustedes no soy nada
Con sus silencios
mi memoria se desvanece en el aire
No sé soy una pluma sin estilo,
o si están atascadas
en lo más profundo de mi alma
El proceso de reconstrucción
de las oraciones no para de reacomodarse/resignificarse
los días pasan
y su etapa final de elaboración
está postergada
/
estancada,
--puntos y comas revolotean sobre la nada--
porque todavía se pregunta
qué hacer
con esas palabras que no dicen nada
pero que quieren decir todo
Vuelvan letras
que
sin ustedes no soy nada
que
sin ustedes no soy nada
Con sus silencios
mi memoria se desvanece en el aire
No sé soy una pluma sin estilo,
o si están atascadas
en lo más profundo de mi alma
El proceso de reconstrucción
de las oraciones no para de reacomodarse/resignificarse
los días pasan
y su etapa final de elaboración
está postergada
/
estancada,
--puntos y comas revolotean sobre la nada--
porque todavía se pregunta
qué hacer
con esas palabras que no dicen nada
pero que quieren decir todo
Vuelvan letras
que
sin ustedes no soy nada
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